Fue edificado y entregado al servicio el día 17 de noviembre de 1960 por Tomás Libarena con el fin de orientar la navegación.
Fue construido por con una mezcla de materiales de origen volcánico procedente de Roma, más duradera que el cemento , la razón por la cual se conserva en perfecto estado.
Tiene 43 metros de altura y los prismas de cristal que constituyen su sistema de iluminación fueron traídos de Francia. Funciona a electricidad y en caso de emergencia, a gas de acetileno. Una escalera de caracol de 150 escalones, permite ascender por interior del faro.