Opúsculo de fin de mayo

En esta nueva cita, queridos amigos lectores, dejo un relato de dos hermanos que se despiden para acompañarse y acompañarnos en las circunstancias que nos toquen vivir y
Punta del Este

 sea como sea, extraer de ellas ese elemento que nos muestre que son exactamente diseñadas para nosotros.

- A pesar de todo, sigue. Nada es para mal, si miramos bien en la vereda donde situarnos – Nazareno, es más viejo de los dos hermanos, nacidos cerca de un árbol, al lado de la tierra y del sol, del río y del canto.
 
- ¡Espere hermano!- Afanoso intervino Nimai -, - el tiempo es una obra a la que ninguna mano tiene acceso, la vida no es el Espacio que va desde el vientre a la oscuridad -.
 
Al parecer hay motivos para entender que los hermanos debían separarse, uno a vivir al bosque, otro a la montaña. Los motivos no los expresan aquí, sólo nos queda estos fragmentos. Uno más certero que otro
 
- Medite, sin ser obsecuente con sus errores, no se perdone si el perdón es el mero recuerdo inconsciente de que le fascina enredarse en lo que más le disgusta. No se mutile con alarde de perdedor, nadie pierde o gana nada, porque aquí nadie es absoluto en bondad ni en maldad -.
 
- Desmitifique, la ciencia de las relaciones humanas es la ciencia de ir tan profundo dentro de uno y ver que en verdad el otro, el prójimo, esta allí dentro y ambos en el corazón de todos, y todos en el gran corazón que ama sin condiciones -, Nazareno explicaba a su menor hermano lo oportuno de no pelear con nadie. Sin ser detenido en sus modos atentos de educar sin educar, Nimai dejó que hablara.
 
- Al amanecer, mire que precisión hay a su alrededor, sepa que los elementos que existen están siempre a su disposición, la luz, el sol, el calor, el aire, la tierra. Sin estas cosas exactas, sus propias pertenencias, precisiones y esas cosas que creemos perfectas en nuestras vidas, no podrían significar tanto para nosotros -.
 
- Si el mal aparece como nube negra, recuerda que las nubes negras son las que contienen el agua que purifica, que riega la siembra, y que son sólo nubes, que el viento tarde o temprano las arrastra. Y no olvides que ese viento se lleva a la nube, al campo donde sembraste y al propio sembrador. Nada es permanente, y a su vez, nada deja de cambiar. Lo que es malo para nosotros, lo que nos perjudica, es así porque pensamos que nosotros podemos crear, juzgar y aplicar ese mandato creado, a todo y a todos -.
 
Al parecer, había un dulce contrapunto de sabiduría, Nimai tomó la palabra.
 
- Si no eres dueño de nada no pierdes nada, si eres servidor perder o ganar es lo mismo; lo que no será jamás igual es el amor. El que ama sirve, no en el sentido de utilidad o medio, sino que ve que todo es dado en préstamo, usufructo, y ve todo aquello que se necesita para cumplir con el gran deber, y lo devuelve de la manera más elevada que encuentra. Las personas, los entes vivos, los elementos, son servidores; son amos de servir a la consecución de su gran deber, son libres de hacerlo -.
 
 
- El ver, tocar, sentir, oler, probar, oír, son simples medios de conocimiento; los sentidos y sus medios -. 
 
- Tú eres más. Nosotros somos más -. – ¡ No te vayas de aquí, sin dar una explicación!
 
Nazareno, más calmo y sabiendo que su hermano era sabio o más que él, igual se animó a jugar con las palabras; - Nada puede matarte, ni nada va a morir. Se oculta a estos soportes de los sentidos, a sus manifestaciones, a los aspectos de bondad, pasión e ignorancia; pero sea como sea el valor del conjunto es superior a la calificación de valor que hacemos de los objetos de los sentidos. Nada es, solamente valorable, en los aspectos sobre los cuales otorgamos significado trascendente a “nuestras cosas” -.
 
Le dejó una serie de consejos a su hermano menor, a fin de apaciguar su temperamento. - Si entiendes que todo te es adverso, complicado, gris, comienza la jornada con una visita a los sanatorios, a los institutos de sanidad mental, o a los campos santos. Veras que muchos no han podido cumplir con su gran deber y a pesar de ello, su luz sigue brillando, aunque parezca que titile, que se desvanezca o que mengüe. En algunos lugares y situaciones, nada es como tu crees que parece -.
 
- Analicemos si de verdad el amor puede tener fin, si la felicidad, si la gracia y el néctar de la relación con los demás llegan a su cause final. Si las cosas bonitas dejan de serlo. Sólo la expansión más cercana y material a nosotros de esos supremos estados finaliza para nosotros -.
 
¿Que más consolador que el sentimiento de infinidad? -  Decía Nazareno. 
 
- ¡Es tan grande que no podemos comprender! - Y rompemos en llanto, y no por eso dejamos de ser mejores o peores; - contestó Nimai -.
 
No se juzgue, ni juzgue, como lo peor o lo mejor, ya que todos vemos según el cristal de nuestros ojos y ¡con la vara con la que midamos nos medirán! - , replicó Nazareno ya un poco lejos de su hermano.
 
Y así siguen, uno a uno diciéndose un corto mensaje de despedida.
 
- Un fin de mayo donde las hojas caen, donde el otoño se adueña de todos,
sólo que las hojas vuelven a nacer tan verdes como antes, meses después -.
 
- ¡No dejemos que las estaciones se nos escapen de las manos, 
donde en el viento, la brisa, el calor, el frío sean excusas para estar juntos! -.
 
Nimai decía que le gustaría ser más bajo que la hojarasca de la calle,
que la brizna de la hierba, 
más tolerante que un árbol. Iba paso a paso, con un colgante en las manos, cantando.
Nazareno andaba en un huerto sin más abrigo que el pulsar de las estrellas
sembrando en plena escarcha, dicen que se fue en burro, por la orilla de un río, hasta la montaña.
 
- Que nunca más estemos sin saber de nosotros, de mayo o de principio de junio,
no importa. Que nos interese saber que jamás te vas a ir de mí,
por el sólo hecho de que sé que no somos sólo recuerdos, ni estaciones,
ni trabajadores, ni servidores, o algo que puedas definir o enunciar! – Nimai cerró los ojos para apreciar que flotaba de contento al ver su amor expandirse hasta en sus lágrimas. 
 
- El infinito ha venido a tomar un trozo de carne y se presenta en forma de “tu”, aunque pobre es mi manera de decirlo  – Nazareno, le expresa su amor y cree hacerlo de manera muy baja pero elocuente
 
¡No hay peor ceguera en la mirada que la que sabe que debe ver otra cosa que no sea: esto, amor puro!
 
Saltaron los dos de júbilo y éxtasis, a ver que los labios de ambos dijeron los mismo, en el mismo momento, a pesar de estar cada uno en plena exaltación
 
No te aflijas, porque nada es hecho para ese fin; somos fines que andan buscando donde ir,
que nos expliquen porque no sabemos, porque merecemos lo que creemos merecer
 
A pesar de no saber de quién esa frase, a quién imputarla, ya no importa. El mensaje es sublime, venga del hermano que venga.
 
Le dejo un apretado abrazo querido lector
 

por Apuntavamos.com

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